Obra Social del Personal del Papel Carton y Quimicos

 
 | DENGUE - Incubación, sintomatología, diagnóstico.

Es una enfermedad reemergente, que ha regresado cuando estaba bajo control. (Son emergentes, las nuevas, HIV, hantavirus, también cólera y fiebre amarilla, erradicadas de América, de donde habían desaparecido a fines del siglo XIX).
Incuba de 5 a 8 días, tiene comienzo brusco, con escalofríos, fiebre alta, cefalea, gran decaimiento, dolores intensos, múltiples, de articulaciones y músculos, erupción extendida, máculo papulosa, conjuntivas rojizas, dolor retro orbitario, pueden hallarse ganglios en el cuello y las ingles. Leucopenia con linfocitosis. Plaquetopenia. Estos síntomas pueden ceder en 2 a 3 días. Le sigue un breve período afebril para reiniciar los síntomas con menor magnitud. Esta es la descripción del dengue clásico. El diagnóstico diferencial con gripe u otras virosis estacionales es habitual.
La forma hemorrágica, afecta más a niños, gestantes y ancianos de zonas endémicas, como también a aquellos que hubieran padecido anteriormente dengue clásico, clínica o subclínicamente. Tiene también comienzo abrupto, síntomas hemorrágicos, trombocitopenia (menos de 100mil plaquetas), hemoconcentración (hematocrito del 20%), hematomas espontáneos, síntomas digestivos, náuseas, vómitos, cólicos abdominales, diarrea sanguinolenta, otros renales, hepáticos, esplenomegalia, sangrado de naríz, encías, y puede llegar al colapso circulatorio por shock, pulso débil y acelerado, piel fría, húmeda, agitación, que mata en pocas horas.
El diagnóstico serológico por inhibición de la hemoaglutinación, fijación de complemento, neutralización, determinación de anticuerpos IgM, IgG y la reacción en cadena de polimerasa PCR, son útiles.
No hay tratamiento específico. Aunque se insiste en evitar la aspirina, para aliviar el dolor y la fiebre. Como también los antiinflamatorios no esteroides. Ambos agravan las hemorragias. Utilizar paracetamol. Controlar la deshidratación.
La prevención es fundamental. Deben realizarse relevamientos domiciliarios, sistemáticos, programados, con registros, para determinar niveles de infestación aédica. Los niveles que superen el 5% con casos locales son muy importantes. Los superiores al 10% de las viviendas suponen un riesgo grave. El mosquito es domiciliario y peri domiciliario. Sus larvas deben hallarse en vasijas, recipientes diversos (incluso las que se usan para mascotas), tanques o cualquier otro envase (neumáticos viejos, cacharros, macetas, floreros, canaletas de techos) capaces de conservar agua, limpia. No lo hace en aguas estancadas, sucias. Todo debe ser objeto de limpieza, eliminación de las fuentes de agua que permitan el desarrollo de larvas. Renovar periódicamente las de mascotas.
También encuestas epidemiológicas, destinadas a saber quiénes han padecido la enfermedad, concientizar a la población de los riesgos de la misma, sus síntomas, sus niveles de alarma, los cuidados ante la existencia de casos, para el mismo y para sus convivientes. Educarle y capacitarle para que asuma su responsabilidad en las acciones de control. Instruir sobre el uso de barreras físicas, mosquiteros para los niños, colocar telas anti mosquitos en ventanas. Adiestrarles sobre el uso de repelentes de insectos, de larvicidas, de pequeñas cantidades de cloro en el agua de tanques para consumo. De limpieza y eliminación de todo recipiente que pueda albergar agua.
Definir operativamente la enfermedad, para el reconocimiento de quién ignora sus peligros. (No importa que se le confunda con otras virosis estacionales, transmitidas por artrópodos y con otras enfermedades sistémicas febriles de la infancia. Servirá, para distinguir los síntomas primordiales y así acudir a la consulta, sólo ante los mayores riesgos). Pautar la probabilidad de casos esperados para población expuesta, de dengue hemorrágico, según sea población residente.
El dengue es originado por cuatro serotipos virológicos, 1-2-3 y 4. No hay inmunidad cruzada. Esto significa que la infección viral causada por alguno de los tipos serológicos, protege ante una nueva infección generada por otro. Según Halstead S. B. por un proceso inmunológico, conocido como "pecado original antigénico", el sistema de defensas es incapaz de responder a la infección primaria y la secundaria es más grave aún, superinfección.
Lo transmiten mosquitos Aedes, variedad aegyptii, el más frecuente (también vector de la fiebre amarilla), aunque además puede hacerlo el Aedes albopictus, en áreas rurales. No se contagia de persona a persona. Son las hembras del mosquito, las transmisoras de la enfermedad. A los 8 a 12 días de alimentarse con sangre infectada, puede transmitir la enfermedad. Su accionar es diurno, pico de su actividad hematófaga, y antes de la puesta del sol. Es color café o negro, con manchas blancas en céfalo-tórax y patas. El sifón es más pequeño que el de otras especies de mosquitos. Su radio de acción es de aproximadamente 1mil metros, vive un mes y sus larvas hasta 100días y resisten temperaturas extremas de frío o calor.
El virus pertenece a la familia Flaviridae, género, Flavivirus.
Por su extensión en el planeta, se asemeja al paludismo (la malaria) pero las características del vector, urbano, domiciliario y peri domiciliario, facilitan la producción de brotes epidémicos. Desde el 2000, el dengue se ha convertido por la frecuencia de casos, en la segunda enfermedad transmitida por mosquitos, luego de aquélla. La OMS, (Organización Mundial de la Salud) confirma que en los últimos 20 años aumentó la transmisión del dengue. Estima que se producen anualmente más de 80 millones de casos, en 100 países, de los cuales 250 a 500mil son formas clínicas de dengue hemorrágico, de los cuales mueren 20mil por año. Además, que existen entre brote y brote, ciclos de 5 a 6 años. Al ser muy breve la inmunidad residual específica, la cantidad de susceptibles se acrecienta, por migraciones o nacimientos.
Se calcula que por cada caso sintomático, se producen entre 5 y 10 casos oligosintomáticos o subclínicos, con mínimos síntomas, semejantes a gripe. Tanto que cuando no aparece erupción, se confunde con aquélla. La enfermedad se transmite durante el período febril, por mosquitos vectores o derivados de sangre.

Dr. Emilio Santabaya.